Mi primer maratón

Una experiencia de Rogelio Ramírez

Mi nombre es Rogelio y me gustaría platicarles cómo comenzó mi experiencia como corredor, una etapa en la que aprendí que puedes lograr todo lo que te propongas. 

Para empezar, cuando era niño, aunque podía realizar grandes saltos, al correr nunca fui el más rápido. Sin embargo, un día cuando tenía 16 años, todo cambió, subí las escaleras corriendo y al llegar completamente sin aliento al salón, mi maestra me reprendió diciéndome – ¿cómo es posible que a tu edad no tengas condición?. Ese regaño, me motivó a promover carreras entre mis amigos, de hecho, al día siguiente a las 6 am (no sé por qué tan temprano), aún con neblina salimos a correr, recuerdo que eran como 2 km y como era de esperarse, regresamos sin aliento y con cansancio excesivo. 

Al día siguiente nadie quiso levantarse, así que decidí hacerlo solo y poco a poco cada fin de semana me levantaba con ánimo de mejorar aún más mi condición, aunque quería desistir en cada momento, no lo hice y yo, seguía corriendo. 

Un día al regresar de correr, encontré a un grupo de muchachos haciendo deporte en grupo y me invitaron a correr con ellos, grupo que después tomó el nombre de COMANDOS. Yo empezaba a amar la actividad de correr y con estos amigos comenzaba a participar en carreras que organizaban dentro de las fiestas patronales de la colonia, competencias de 100 metros, 5 km y 10 km. Logré obtener diplomas de primer, segundo o tercer lugar y aunque a veces no ganaba nada, me apasionaba tanto que yo seguía inscribiéndome. 

Pasaron varios años y un día me invitaron a correr a la Ciudad de México, lo primero que pensé fue ¡Madre mía! ¡42 kilómetros, 195 metros! ¡No lo lograré!  Sin embargo, algo en mi interior me llevó a inscribirme y comencé a entrenar. 

Recuerdo que en esa ocasión no recurrí a ninguna dieta, ni entrenador ni médico más que correr y correr; en ocasiones no tenía el tiempo suficiente, tenía que trabajar y estudiar, así que me regresaba corriendo de la escuela a mi casa (10 km aprox.) era hasta los fines de semana cuando podía enfocarme un poco más, tratando de doblar el kilometraje.

Aunque no tenía profesionistas acompañándome, sí tenía buenos amigos con buenos consejos para prepararme para la carrera, no comer carne roja para evitar calambres, no desayunar antes de la carrera, tomar poca agua en cada estación, aplicarse vaselina entre la entrepierna para evitar roces o masking tape en los pezones para evitar algún sangrado por el roce constante de la playera. 

El día del maratón llegó y tenía muchos nervios, no podía dormir de la emoción, tenía miedo de quedarme dormido y perderme el gran inicio por el que había esperado tanto tiempo. 

Ese día éramos 33 000 participantes, yo tenía un número arriba de 20 000 y con mucha potencia comencé a correr. El inicio fue memorable, algunos amigos estaban entre la multitud y otros preparados para comenzar a correr conmigo.  No sabía muy bien a qué ritmo correr, sin embargo, mi meta era muy clara, terminarlo a pesar de todo. Comencé a mi ritmo, disfrutando de la carrera y muy emocionado de ver el gran número de personas que nos acompañaban desde las banquetas o desde sus casas ofreciéndonos comida, agua y muchos aplausos. 

Llegué al km 21 y realmente me sentía muy bien, pensé que podía subir la velocidad y corrí mucho más rápido. Al llegar al km 30 y ya estaba cansándome, sucedió algo que aún no entiendo cómo fue, un chico me alcanzó y me dio una bandera de México, eso me levantó por completo y recuperé mi paso. 

De pronto, estaba frente al Palacio de los Deportes, sólo tenía que darle la vuelta y llegar por la recta del Autódromo, la cual corrí con toda mi fuerza, dándolo todo de mí. Llegar a la meta es una sensación de satisfacción que no se puede explicar con nada y tener un tiempo de 3 hrs. 37 minutos, me hacía pensar que aquel muchacho que se fatigaba al subir las escaleras ya no existía más. 

Con el tiempo, en otras carreras logré bajar el tiempo a 3 hrs, y estar entre los primeros 200 corredores, mismos que nos apartaban en el Estadio Palillo Martínez para felicitarnos.  Definitivamente la primera vez no se olvida y menos cuando comprendiste que todo lo que te propongas se puede lograr en la vida. 

 ¡Hazlo! y ¡Corre, corre mucho! 

Publicado por rungrymx

Somos corredores, apasionados por las distancias largas.

2 comentarios sobre “Mi primer maratón

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: